29 de octubre de 2009

Tendal

Pequeña colaboración junto al sempiterno buscavidas e ilustrador David de la Mano, en Tarragona, hace ya unos añitos.

2 comentarios:

magunchi dijo...

parece ser que el viento nos permite volar sin dejar atrás las raíces que son nuestros orígenes, o por lo menos de una forma natural ser concientes de ello...


Me gustan tus tintas ;)
Beso!
magunchi =)

Pepe del Montgó dijo...

Si debe ser de hace unos añitos pues el árbol todavía no se ha ramificado a su gusto. Si es que cada uno evoluciona a su tiempo.